Riñones felinos en problemas

1 Jul, 2025 | Blog

Si tu gato bebe más agua de lo habitual, orina con frecuencia o ha perdido el apetito… ¡Atención! Podría estar dando señales de un problema renal. No es para entrar en pánico, pero sí para actuar con cariño y rapidez.
En este artículo te contamos de forma sencilla qué es la enfermedad renal en gatos, cómo reconocerla y cómo podemos ayudarles a tener una vida larga y feliz.

¿Qué es la enfermedad renal en los gatos?

Los riñones son como pequeños laboratorios dentro del cuerpo: filtran la sangre, eliminan desechos, controlan la presión arterial y mantienen el equilibrio de líquidos. Cuando los riñones comienzan a fallar, esas funciones vitales se ven comprometidas.
Hay dos tipos principales de enfermedad renal:

  • Aguda: Aparece de repente, generalmente por una intoxicación, infección o deshidratación grave. Si se trata a tiempo, puede ser reversible.
  • Crónica (ERC): Es la más común en gatos mayores. Se desarrolla lentamente y no tiene cura, pero sí tratamiento para mejorar la calidad de vida.

¿Cuáles son los síntomas?

Los gatos son expertos en esconder el dolor, por eso es tan importante estar atentos a pequeños cambios en su comportamiento. Algunos signos de alerta son:

  • Bebe más agua de lo normal
  • Orina en exceso o fuera del arenero
  • Pérdida de apetito y peso
  • Vómitos ocasionales
  • Aliento con olor a amoníaco
  • Pelaje opaco o en mal estado
  • Falta de energía o aislamiento

Si notas uno o varios de estos síntomas, lo mejor es acudir al veterinario. Un análisis de sangre y orina puede darnos mucha información.

 ¿Qué gatos corren más riesgo?

Aunque cualquier gato puede desarrollarla, los siguientes tienen mayor probabilidad:

  • Gatos mayores de 7 años
  • Razas como Persa, Maine Coon o Abisinio
  • Gatos con antecedentes de cálculos urinarios
  • Gatos que comen solo pienso seco y no beben suficiente agua
  • Aquellos que han sufrido infecciones urinarias o intoxicaciones

¿Tiene tratamiento?

¡Sí! Aunque la enfermedad renal crónica no se puede curar, sí se puede controlar. El objetivo es ayudar a los riñones a trabajar lo mejor posible y mejorar la calidad de vida de tu compañero felino. El tratamiento puede incluir:

  • Dieta especial renal: baja en fósforo y proteínas de alta calidad.
  • Suplementos y medicación: para controlar la presión arterial, fósforo, anemia, etc.
  • Suero subcutáneo: en casa o en la clínica, para mantenerlo hidratado.
  • Revisiones periódicas: para ajustar el tratamiento según evolucione.

Muchos gatos con ERC bien tratada viven varios años con buena calidad de vida.

Cuidados en casa:

Tú eres su mejor aliado. Algunos consejos para cuidar a un gato con enfermedad renal:

  • Ofrece comida húmeda o mezcla con agua para aumentar la hidratación.
  • Ten siempre agua fresca disponible (una fuente puede animarlo a beber).
  • Evita darle restos de comida humana.
  • Asegúrate de que el arenero esté limpio y accesible.
  • Mímalo mucho: los mimos también curan.


En resumen…

La enfermedad renal es una condición frecuente en gatos, pero detectarla a tiempo y seguir un buen tratamiento puede marcar la diferencia. Si tienes dudas o sospechas, en Veterinaria Jardín de la Abadía estamos para ayudarte. Tu gato confía en ti, y tú puedes confiar en nosotros.